“¡Me quiero ir a China! ¿Y ahora?” Guía para organizar tu primer viaje

Estoy segura de que fue mientras caminábamos por algún templo en Japón. Estoy segura de que fue ahí cuando, casi sin darnos cuenta, los dos nos habíamos alejado por un instante del presente y ya estábamos pensando en el próximo viaje –esa manía de vivir siempre con un pie en el futuro-. Los dos estábamos pensando en China. Y suena contradictorio, ya que China y Japón son dos países diametralmente opuestos en muchos aspectos, y de hecho, la historia de ambos estuvo marcada por la guerra.  Pero, de alguna forma, ahí fue donde sentimos que nuestro próximo gran destino estaba del otro lado del Mar del Japón. China se alzaba ahí, frente a nosotros, imponente, gigante, inabarcable. Me acuerdo de habernos reído y pensar que viajar a China iba a ser como “jugar en hard”. Esa adrenalina fue creciendo durante los meses previos, mientras armábamos el viaje, hasta llegar a ese abril de 2017 cuando aterrizamos en el aeropuerto de Beijing.

Ya desde el momento de la planificación, China se imponía como un destino difícil. Primero, desde un punto de vista meramente objetivo: China es enorme. Hay miles de ciudades increíbles –separadas por distancias aún más grandes- y nuestro tiempo era limitado: 3 semanas en el país mandarín. Tuvimos que priorizar algunas cosas y resignar otras para un próximo viaje. Y segundo, y no menos importante, nos generaba mucha ansiedad el choque cultural que se venía. Que en China nadie habla inglés, que todos los carteles están en mandarín, que es muy difícil comunicarse; que en China todos son maleducados, y te empujan en el metro, y escupen en la calle, y son sucios, y que nadie te va a ayudar; que en China el cliente nunca tiene la razón, y que comen perros, y que… Bueno basta. En algún punto nos dimos cuenta que estábamos tan cargados de prejuicios que no teníamos otra opción que ir y comprobar con nuestros propios ojos qué había de cierto y de mentira en todo eso.

Después de varios meses de organización, efectivamente viajamos a China en 2017 durante el mes de abril. Fue uno de los viajes más increíbles que hicimos y dejamos el país con la certeza de que íbamos a volver para seguir recorriendo todo lo que nos faltaba –que fue mucho-. Todo lo que aprendimos armando nuestro primer viaje por China lo tratamos de resumir en esta guía: Visados, mejor época para viajar, nuestro itinerario para 3 semanas, alojamientos, cómo viajar en tren y más. A fin de cuentas, no fue tan difícil. Si vos también te querés ir a China y no sabés por dónde empezar, llegaste al lugar correcto! Arrancamos…

Una de las imágenes icónicas de China: Entrando a la Ciudad Prohibida

Visa de Turista

¿Necesito Visa para entrar a China como turista? Si sos argentino, la respuesta es sí. Si tu nacionalidad es otra, podés chequear en esta página. La Visa de Turista (L) para argentinos se tramita en la Embajada de China. Hasta el año pasado, tenías que tramitar un visado de turista por cada viaje que hicieras; salía mucho más barato y tenía menos requisitos. Nosotros lo tramitamos con esa modalidad.

A partir de mediados de 2017 hubo grandes cambios: Ahora, se tramita un único visado de turista que dura 10 años y permite múltiples entradas al país de no más de 90 días. Flor, del blog Viaje y Descubra, tuvo que tramitarla en septiembre de 2017 con la modalidad nueva. Pueden leer el post explicativo en su blog.

Tramitar el visado desde Buenos Aires nos obliga a tener el itinerario más o menos armado, con pasajes de entrada y salida de China. Si tu idea es visitar China durante tu viaje a Asia pero no podés saber de antemano las fechas, otra opción es tramitarla desde Hong Kong u otro pais vecino. En el post que armaron en Marcando el Polo está muy bien explicado cómo tramitarla desde otros paises asiáticos, con testimonios de otros viajeros incluidos!

Terrazas de arroz de Long-ji, a 3 horas de Guilin

Itinerario

¡Qué difícil fue armarlo! China es el tercer país más grande del mundo (sólo superado por Rusia y Canadá) y eso hace que en su territorio habiten cientos de paisajes diferentes. China tiene mega-ciudades, tiene capitales imperiales, tiene lugares llenos de historia, tiene montañas, tiene ciudades de hielo, tiene playas, tiene campo, tiene Tibet… tiene un Disneyland. En esa mezcla heterogénea, cada itinerario es muy particular y depende, no sólo del tiempo que tengamos para viajar por el país, sino también de nuestros gustos personales y de lo que estemos yendo a buscar a China.

Nuestro itinerario empezó en Beijing y fuimos bajando hacia el sur hasta terminar en Hong Kong, desde donde salía nuestro vuelo de regreso a Buenos Aires. Es decir, recorrimos apenas una parte del Este de China, que incluyó muchos de los puntos más conocidos y turísticos, y que probablemente quieras visitar en un primer contacto con el país.

  • DÍA 1: Llegada a Beijing (pueden leer el post de nuestro primer día, acá)
  • DÍAS 2 a 5: Beijing (uno de esos días lo usamos íntegro para ir a la Gran Muralla, pueden leer el post acá)

Nota: En total le dedicamos 5 días a Beijing y en ese tiempo pudimos hacer todo lo que teníamos planeado. Probablemente con un día menos nos hubiéramos quedado cortos. Beijing nos fascinó y tiene muchas cosas para hacer, así que haberle destinado 5 días consideramos que fue un acierto.

  • DÍA 6: Viaje en tren desde Beijing a Shanghai.
  • DÍA 6 y 7: Disneyland Shanghai
  • DÍAS 8, 9 y 10: Shanghai

Nota: Esta fue la parte más personal del itinerario. Nosotros queríamos conocer Disneyland Shanghai y además coincidía con mi cumpleaños, por eso es que estuvimos dos días hospedados dentro de Disney, y después le destinamos 3 días a Shanghai propiamente dicha. Si no hubiésemos ido a Disney, probablemente habríamos incluido en el itinerario a Xi’an, una de las ciudades más visitadas de China que nos dolió dejarla pendiente y queda a mitad de camino entre Beijing y Shanghai. A menos que sean fanáticos de este tipo de parques de diversiones, probablemente la opción de visitar Xi’an sea la mejor. A Shanghai en sí le dedicamos 3 días… y nos arrepentimos. De alguna forma, nos sentimos apabullados por esta mega-ciudad que parecía una oda al consumismo constante; Shanghai en definitiva no nos gustó, pero esto va a ser tema de un próximo post.

El Castillo de Disneyland Shanghai es el más grande de todos los parques Disney del mundo…
  • DÍA 11: Vuelo de Shanghai a Guilin con Juneyao Airlines.
  • DÍA 11 y 12: Guilin

Nota: El segundo día en Guilin hicimos la excursión a las terrazas de arroz de Long-ji, ubicadas a 3 horas de Guilin. Fue uno de los lugares más increíbles en los que hayamos estado y creemos que en una excursión de un día nos quedamos cortos. Una de las cosas que cambiaríamos de nuestro itinerario sería hacer noche en la Terrazas y no en Guilin, aunque esto último sea lo más frecuente y fácil.

  • DÍA 13: Viaje a Yangshuo en un “crucero” por el Rio-Li

Nota: Primero, no se imaginen un crucero de lujo, ni mucho menos. Es un barco común y corriente, donde literalmente nos pasamos casi todo el viaje –4 horas- en la parte de arriba admirando los paisajes. Hacerlo en bus es más económico, pero jamás nos arrepentimos; fue de los trayectos que más disfrutamos en la vida.

  • DÍAS 13, 14 y 15: Yangshuo
  • DÍA 16: Viaje de Guilin hasta Shenzen en tren, desde donde cruzamos a Hong Kong.
  • DÍAS 16 a 20: Hong Kong

Nota 1: Así como pasa con las terrazas de arroz, muchas personas también deciden visitar Yangshuo en una excursión de un día desde Guilin. Acá si sentimos que no nos equivocamos. Nos hospedamos tres días en Yangshuo y fueron de los mejores del viaje.

Nota 2: Hong Kong no forma parte de China estrictamente. En rigor de verdad es una región administrativa especial de la República Popular de China. Sin embargo, la sensación de estar cambiando de país es imposible de negar: Hay que hacer migraciones al entrar, hay cambio de moneda (dólares de Hong Kong) y las huellas de haber sido por muchos años colonia británica se sienten a cada paso.

  • DÍA 21: Vuelo Hong Kong – Buenos Aires por Qatar Airways
Vistas de Yangshuo desde la montaña Xianggong

Clima en China: ¿Cuándo viajar?

China tiene casi el mismo tamaño que Europa. Eso quiere decir que en una misma época del año podemos encontrar climas ligeramente diferentes en función de los lugares que visitemos. Como parte del hemisferio norte, los inviernos van de diciembre a marzo y los veranos de junio a septiembre.

Ciudades como Beijing y Xi’an tienen inviernos crudos, con temperaturas bajo cero y nieve, y veranos cálidos y secos. A medida que vamos bajando hacia el sur, encontramos las ciudades de Shanghai, Guilin y Hong Kong con inviernos un poco más suaves y veranos calurosos y húmedos. Esta última zona puede ser muy lluviosa durante la primavera y el verano, afectada por los monzones.

Nosotros viajamos en Abril y fue un muy buen mes. Prácticamente no tuvimos días de lluvias, en Beijing las temperaturas fueron templadas (como para una campera ligera) y a medida que bajamos hacia el sur terminamos en short y remera en Yangshuo y Hong Kong. Los días de lluvia fueron poquísimos (2 ó 3 en todo el viaje) y nunca una lluvia muy importante.

El Buda Tian Tan (Buda Gigante) en la isla de Lantau, Hong Kong

Moneda

La moneda oficial de la China continental es el yuan (CNY). Al momento de publicar este post, 6 CNY equivalen a 1 USD. Para hacernos de yuanes durante el viaje, sacamos con nuestras tarjetas de débito argentinas de cualquier cajero y jamás tuvimos problemas. Tengan en cuenta que es importante andar con efectivo encima porque en muchos sitios no se puede pagar con tarjeta. Nos ha pasado hasta al pagar algunos hostels –inclusive el de Hong Kong-, que aceptaban sólo efectivo. Chequeen eso cuando hagan sus reservas para ir preparados y sacar el dinero suficiente antes de llegar.

En Hong Kong la moneda oficial es el dólar de Hong Kong (HKD). Al momento de publicar este post, 8 HKD equivalen a 1 USD.

Balsas recorriendo el Río Li, en Yangshuo

Alojamientos

Nosotros nos hospedamos durante todo el viaje en hostels en habitación privada con baño privado (los precios que ponemos son por habitación doble y por noche). Todas las reservas las hicimos a través de Booking, excepto en Disneyland que lo compramos por la página oficial junto con las entradas al parque. Viajamos medio asustados cuando leímos la experiencia de Periodistas Viajeros, pero por suerte jamás tuvimos un problema de ese tipo.

  • Beijing: Chinese Box Courtyard (270 CNY, con desayuno)
  • Shanghai Disney Resort: Toy Story Hotel (980 CNY con desayuno… no me juzguen, era mi cumpleaños! Jeje)
  • Shanghai: Fish Inn East Nanjing Road (390 CNY)
  • Guilin: Ron Inn (473 CNY)
  • Yangshuo: Mountain Nest Boutique Hotel (680 CNY)
  • Hong Kong: Inn Spirit (800 HKD)

Noten como el precio del alojamiento se fue incrementando a medida que bajábamos hacia el sur del país… hasta llegar a Hong Kong donde los precios se disparan con respecto a la China continental. En todos tuvimos una experiencia súper positiva y no hay ninguno que no recomendaríamos; nuestro favorito, sin contar Disney, fue el de Yangshuo.

El Pudong (distrito financiero de Shanghai) visto desde el Bund

¿Cómo viajar en tren por China?

Comprar un billete de tren “como si fuéramos un chino más” es muy difícil, por varias razones. Primero, porque los billetes de tren en China se ponen a la venta únicamente con 20 días de anticipación, y en fechas especiales -como para el Año Nuevo Chino- pueden agotarse muy rápidamente. Segundo, la página web oficial está sólo en mandarín y se necesita tener una tarjeta emitida en China para hacer la compra. Y tercero, aunque comprarlos personalmente podría llegar a ser una opción factible, el caos de las estaciones de tren, la barrera idiomática y correr el riesgo de que ya estén agotados, hacen que esta opción no sea muy amigable con el turista promedio.

Palacio de Verano, en Beijing

Por eso, la mejor opción es comprarlos a través de una agencia.  Estas agencias, básicamente, lo que hacen es comprar los billetes por vos. A través de sus páginas no necesitás esperar 20 días –los podés comprar hoy mismo-, podés usar cualquier tarjeta de crédito internacional y los sitios están en español e inglés. Una vez que la agencia recibe tu reserva, lo comprarán tan pronto como sea posible y vos los podés pasar a retirar por cualquier estación de tren una vez que llegues a China. ¿El precio de todo esto? Una comisión que va desde los 5 a 15 USD, que se paga adicional al precio del billete.

Aunque existen varias agencias, nosotros reservamos los billetes por China Highlights, que tiene su versión en español “Viaje a China”. A través de ellos, reservamos los trenes con más o menos un mes de anticipación y retiramos los billetes al llegar a Beijing en la South Railway Station mostrando la confirmación de compra y los pasaportes. El tren Beijing – Shanghai nos costó 553 CNY por pasaje, mientras que Guilin – Shenzhen, 212 CNY. Como este último billete lo retiramos en una estación distinta de la de origen (los retiramos en Beijing), nos cobraron 10 CNY extra. En ambos casos de trataba de trenes G “Alta velocidad”. Al hacer la compra, te mandan un PDF en español con toda la información que necesitás para retirar los billetes, junto con “frases útiles” para usar en la estación y su respectiva traducción en chino mandarín!

Radiografía de un pasaje de tren chino

1. Origen / 2. Destino final / 3. Tipo de tren / 4. Fecha y hora de salida / 5. Y acá viene la parte clave para sentarse en el lugar adecuado. El primer número es el vagón, el segundo es la fila, y la letra es el asiento. En este ejemplo, yo estaba sentada en el vagón 15, en la fila 1, asiento D.

Más información útil para tener en cuenta

  • En China, internet está totalmente vigilada y censurada. Esto es lo que se llama “Great Firewall”, el cual sigue vigente aun hoy día. Eso quiere decir que hay muchos sitios de internet a los que no vamos a poder entrar, ni usar aplicaciones a las que estamos acostumbrados. En resumen: Todo lo relacionado a Google no funciona, tampoco Facebook ni Instagram. Si funciona Whatsapp y Yahoo, que se convirtió durante el viaje en nuestro buscador por excelencia. Si quieren evitar esto, pueden contratar una VPN. Básicamente lo que hace una VPN es enmascarar tu ubicación, haciéndole creer al sistema que te estás conectado desde otro país distinto de China. Si realmente considerás que vas a necesitar usar libremente internet durante tu estadía, una solución factible es instalar una VPN antes de llegar, en esta página van a encontrar las más recomendadas y actualizadas. Además, tengan en cuenta que hay algunos alojamientos que ya tienen una VPN instalada.
En China hay varios “pueblos de agua”. Este es Qibao, a 18 km. del centro de Shanghai
  • China no es el mejor lugar para comprar un iPhone, ya que no lo vas a poder usar al regresar a tu país; de hecho, ellos mismos te lo aclaran en los Apple Store. En Hong Kong si se puede comprar con tranquilidad y les va a funcionar perfecto en cualquier parte del mundo.
  • La barrera idiomática existe y es verdad que, inclusive en grandes ciudades como Beijing, la mayoría de las personas no habla inglés. A veces, ni una palabra. El mayor conflicto lo encontramos a la hora de comer: Todos los menús estaban en mandarín y, aunque se acompañaban de fotos, a veces era difícil adivinar si “eso” era pollo, cerdo o un vegetal extraño. Mentalizate que, a veces vas a acertar, y otras te vas a querer matar. Como nuestro “NO” definitivo es con la comida picante, el primer día en Beijing le pedimos a uno de los chicos que trabajaba en el hostel que nos escribiera en mandarín “Por favor, sin picante”… y ese papelito lo llevamos a todos lados, hasta el último día.
“Sin picante, por favor” Hacele una captura de pantalla y mostralo en todos lados. De nada 🙂
Aunque puede asustar al principio, todo el transporte público de Beijing y Shanghai tiene indicaciones también en inglés.

Y para empezar a sumergirte en China antes de llegar…

“Cisnes Salvajes” de Jung Chang lo leímos unos meses antes de viajar y fue el mejor preámbulo que podríamos haber elegido para esta aventura. La autora relata la historia de China a través de las vivencias de tres generaciones: Ella, su madre y su abuela. Desde la época feudal hasta la Revolución de Mao en todas sus facetas. De alguna forma, resignificó gran parte de los lugares en los que estuvimos y nos ayudó a empezar a entender la historia que atravesaba cada lugar que pisábamos.

 


Esperamos que esta guía les haya sido útil y funcione como base para empezar a organizar su primer viaje por China. Si tienen más dudas o preguntas, las pueden dejar en los comentarios. Si ya viajaron a China y quieren dejar su aporte, también son más que bienvenidos. Y si conocen a alguien que está por viajar y creen que esta guía los puede ayudar, compartan! 🙂 ¡Nos vemos en el próximo post!

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