Estudiar Inglés en Londres – Mi experiencia, cómo planificar el viaje y presupuesto

Confieso que antes de empezar a planificar este viaje estaba llena de prejuicios. Para mí, el estereotipo de una persona que me decía que iba a estudiar inglés al extranjero era alguien que: 1) Había estudiado el idioma desde chico y el viaje era una forma de condecorar todos esos años de estudios, y 2) Tenía claramente un poder adquisitivo alto. Por suerte los prejuicios están para ser derribados… y esta no fue la excepción.

Derribando prejuicios

(Parte personal del post, si sólo les interesan los datos duros de planificación pueden pasar directamente al siguiente título!)

En mi caso, ninguna de estas dos hipótesis eran ciertas, por lo tanto, por mucho tiempo creí que el concepto de estudiar un idioma en el extranjero era algo a lo que yo, simplemente, no estaba destinada. Algo que le podía pasar a otras personas, pero no a mí. No crecí en un hogar donde se le diera importancia a estudiar un idioma, así que aprendí un inglés muy rudimentario y de supervivencia en el colegio y me mantuve con eso por muchos años. Sin embargo, hubo un punto de inflexión; hubo un momento en el que sentí que esto no podía seguir así, que tenía que tomar las riendas del asunto y comprometerme a cambiar la situación. Y ese momento fue en Cabo Cañaveral, viajando por Estados Unidos allá por 2014.

Cabo Cañaveral – Donde empezó todo…

Para los que no están al tanto, en Cabo Cañaveral se encuentra el Centro Espacial Kennedy, una de las bases estratégicas más importantes de la NASA junto con Houston. Y para los que no me conocen desde chica, quizás les sorprenda saber que yo crecí imaginándome astrónoma, mirando Cosmos de Carl Sagan, frecuentando el Planetario y pidiendo un telescopio cada Navidad; jamás concebí otra respuesta ante la pregunta “¿Qué querés ser cuando seas grande?”. Por eso, visitar Cabo Cañaveral era uno de los momentos que más había soñado desde chica, y créanme que pocas veces estuve tan emocionada como en ese instante en el que nos subimos a un micro de la NASA para empezar una visita guiada dentro del mismísimo Centro Espacial Kennedy… hasta que el guía empezó a hablar en inglés. Y yo, simplemente, no entendía nada. Estábamos en las entrañas de la NASA y yo, repito, no entendía nada. La impotencia que sentí en ese momento se tradujo en llanto intra-visita y una fuerte convicción de que al regreso tenía que estudiar inglés y comprometerme a que algo así no podía volver a pasar.

Finalmente, a mis 26 años estaba arrancando formalmente mi primera clase de inglés, dispuesta a superar a la Flor de Cabo Cañaveral y desterrarla del planeta Tierra. Dos años y muchas horas de estudio después, estoy escribiendo este post llegada de Londres hace exactamente una semana. Eso no fue de un día para el otro, hubo un esfuerzo puertas para adentro que pocos vieron y muchas horas de dedicación. Javi, por ejemplo, tuvo la suerte de que lo obligaran a estudiar inglés desde chiquito; yo podría haber culpado eternamente a mi papá por eso… o sentar el culo en la silla y ponerme a estudiar.

(Si no les interesaba la parte personal, pueden seguir leyendo a partir de acá)

Ahora que ya saben un poquito más de mí, llegó el momento de contarles cómo fue auto-gestionarme un viaje de estudios a Londres. ¡Claro que auto-gestionado! ¿Qué pensaban? ¿Qué había ido por una de las tantas agencias que te organizan pasajes, alojamiento, curso y todo lo que te imagines… por un precio desorbitante? Vos también podés organizarte el viaje a tu medida y desde ya te adelanto que es mucho más barato de lo que uno a priori imagina…

Y esta organización arrancó con una pregunta clave, que seguramente sea la misma por la que estés empezando vos…

1. ¿Qué ciudad elegir?

Decisión muy complicada, porque acá influyen factores tanto personales como burocráticos. A ver, yo elegí Londres por motivos 100% personales: Simplemente tenía muchas ganas de volver a esta ciudad (las razones las cuento mejor en este post) y me tentaba recorrer Reino Unido, así que era perfecto usar la capital inglesa como base. Pero yo me iba por poco tiempo, sólo 3 semanas. Londres quizás no sea la mejor opción para estadías más largas: Es una ciudad cara para vivir y al entrar con visado de estudiante no podés trabajar legalmente en el país. Distinta es la situación de aquellos que tienen pasaporte de algún país de la Unión Europea, al momento pueden trabajar y residir en Reino Unido sin problemas. Para argentinos, el visado de estudiante permite estar 6 meses en el país, con posibilidad de extenderlo; pero les repito, legalmente no podemos trabajar.

Tan Londres…

El país vecino, Irlanda, resulta mucho más tentador si estás planeando un curso de duración más… indefinida. Porque en Irlanda, si podés trabajar legalmente entrando con visa de estudiante. Australia y Nueva Zelanda también tienen la misma política. Por lo tanto, estos tres países son perfectos si estás planificando un viaje más largo, en el que podés irte solventando el curso trabajando, sin necesidad de llevar toda la plata ahorrada desde casa.

Estados Unidos también es otra gran opción a la hora de pensar en lugares del mundo para estudiar inglés. Para los más exóticos, la isla de Malta ofrece paisajes increíbles y cursos más baratos que en otras partes del mundo. ¡Las posibilidades son muchas!

2. ¿Qué tipo de curso elegir?

Una vez que ya orientamos nuestra brújula hacia un destino, llegó la hora de pensar qué tipo de curso queremos hacer. Básicamente, tenemos dos grandes opciones:

  • Un curso de Inglés General: Es el típico curso de inglés, seguramente muy parecido al que estés haciendo o hayas hecho en tu país. La extensión es totalmente variable y depende de vos, desde 2 semanas hasta… lo que quieras!
  • Un curso con objetivos específicos: Acá entran todos los cursos que tienen como meta preparar un examen internacional, ya sea el IELTS, TOEFL o uno de Cambridge (First/CAE) Estos por lo general tienen una duración mínima de 8 semanas, aunque eso depende de la escuela.
  • Agrego una tercera opción, aunque no es tan popular como las dos anteriores: Hacer un curso que siga el método Callan, en el que se prioriza la conversación, pronunciación y comprensión auditiva. En Londres hay varias escuelas que siguen este método de aprendizaje y, por lo general, tiende a ser un poquito más caro que un curso de Inglés General regular.

Yo elegí un curso de Inglés General con una duración de 3 semanas. Aunque la modalidad es bastante parecida a la que seguramente sigue cualquier clase de inglés en cualquier parte del mundo… hay algunas particularidades que hacen que, obviamente, no sea lo mismo que quedarte estudiando en tu casa:

  • Tenés compañeros de todas partes del mundo y tu profesor seguramente no hable tu idioma nativo. Eso hace que, de forma obligada, el 100% de la clase sea en inglés, aun en los niveles más bajos… y todo lo demás, excediendo los límites de la clase en sí, también: Recreos, hora de almuerzo, las salidas después de clase, etc. Además, aunque todos estamos hablando el mismo idioma, hay una mezcla de acentos muy divertida que también ayuda a entrenar el oído.
  • La mayoría de los cursos son de lunes a viernes, pudiendo elegir un turno (mañana o tarde) o cursar doble jornada en modalidad intensiva. Además, casi siempre teníamos que entregar homework de un día para el otro y rendíamos todos los viernes. Esta carga horaria semanal hace que indefectiblemente avances mucho más rápido.
  • Esto fue uno de los puntos que más me gustó: Hay mucha más flexibilidad con respecto al nivel de cada uno. La mayoría de nosotros seguramente esté acostumbrado a ir a clases una o dos veces por semana, completar un libro, rendir un examen y pasar de nivel. Eso no contempla que, en definitiva, todos somos diferentes y algunos necesitan más tiempo para procesar lo aprendido, mientras que otros incorporan las cosas más rápido (ya sea por facilidad innata, por dedicación, o incluso, al estar haciendo un curso en el extranjero, por el sólo hecho de estar expuesto a un montón de estímulos en la vida cotidiana que van más allá de la clase). Esto no les puedo asegurar de que sea así en todos lados, pero al menos en la escuela en la que que yo estudié, cada viernes el teacher decidía si había alguno de la clase que ya estuviera para avanzar de nivel. En mi caso, yo arranqué en el nivel Upper Intermediate y al terminar la segunda semana me pasaron a Advanced.

3. ¿Qué escuela elegir?

Ya tenemos ciudad. Ya sabemos qué tipo de curso queremos hacer. Ahora viene uno de los puntos más difíciles y que va a ser clave en el viaje: Buscarnos una escuela. Desde ya les adelanto que en Londres hay… cientas! Y si ya empezaste la búsqueda, seguramente te habrás dado cuenta de que esto se complica aún más porque: 1) La mayoría de las escuelas tienen reviews positivas, es raro que alguien haya quedado disconforme con su elección y 2) A veces, hay mucha diferencia de precios entre una escuela y otra.

A mi me llevó varias semanas de averiguación intensa y al final terminé eligiendo Delfin English School. ¿La recomiendo? Como les contaba más arriba, me fue difícil encontrar personas que hayan quedado disconformes con su elección y esta no es la excepción… mi experiencia fue súper positiva y recomendaría la escuela con los ojos cerrados a cualquiera. Lejos de gigantes como Kaplan o EF, Delfin es una escuela bastante más chica que tiene sólo dos sedes: En Londres y en Dublin. La sede de Londres queda a pocas cuadras de Covent Garden, cerca de la estación Holborn. Al ser una escuela chica y sin sedes comerciales en otros países, el mix cultural que hay es increíble: Conocí personas de Japón, Corea del Sur, Rusia, Grecia, Arabia Saudí, Polonia, Francia, Italia, Suiza, Turquía, y me siguen viniendo a la mente más y más personas. Todo eso enriqueció la experiencia, traspasando los límites de la clase en sí: Tuve que aprender a hacer amigos y, sobre todo, a mostrarme como soy en un idioma que no es el mío; a cambio me llevé historias de vida de todas partes del mundo.

Última clase…

4. ¿Dónde hospedarse?

Si elegir la escuela me había llevado tiempo, responder esta pregunta me llevó otro tanto. Elegir dónde hospedarnos es otro de los puntos claves en esta experiencia: Hay de todas las formas, colores… y precios. En principio, tienen que saber que prácticamente todas las escuelas ofrecen también alojamiento junto con el curso, el cuál puede ser en una casa de familia, un departamento compartido o una residencia. Yo estaba segura de que quería alojarme en una casa de familia, pero decidí reservarlo por mi cuenta y no a través de la escuela. El hecho de que ellos te ubiquen en un alojamiento, tiene para mí un gran punto negativo y es que uno, en definitiva, no puede decidir dónde y con quién hospedarse. A la hora de elegir casa, la mayoría de las escuelas toman en cuenta algunos items de tu preferencia: Básicamente, qué tan cerca del centro de Londres querés estar y si preferís habitación compartida o privada. En base a eso, se define el precio y ellos te ubican en un hogar determinado. Pero, a diferencia de lo que pasaba a la hora de elegir una escuela -donde abundan las reviews positivas y es raro que alguien quede disconforme-, si es más común leer malas experiencias con respecto a los alojamientos. De todas maneras, esto hay que aclararlo, si el alojamiento te lo reserva la escuela y vos no estás conforme, siempre se puede cambiar durante la estancia.

La casa en la que me hospedé la reservé a través de Airbnb, y desde ya les adelanto que fue una de las mejores decisiones que pude haber tomado. El barrio: Enfield; residencial, en las afueras de Londres (Zona 5, pero muy bien conectado con el transporte público a toda hora). La casa: Una pseudo-mansión en la que yo tenía mi habitación privada y podía disponer de todos los sectores de la casa que quisiera: Cocina, lavadero, comedor, etc. La familia: Lorren y Rob, un matrimonio londinense que me recibió desde el primer momento como si fuera una más de la familia y estaban súper interesados en mis andanzas por el Reino Unido, así que me obligaban a seguir y seguir practicando inglés incluso muchas horas después de haber salido de la escuela. Y, sobre todo, yo la elegí sabiendo que muchas personas ya habían tenido la misma experiencia positiva, basada en cientos de reviews en Airbnb.

Una cuadra cualquiera de Enfield, camino hacia la estación de trenes…

Si hospedarse en Londres es caro, hospedarse en el centro de Londres lo es aún más. Una casa como en la que yo estaba, pero ubicada en las zonas 1 o 2, me podría haber salido fácilmente el doble. Si bien yo estaba en la Zona 5 y tenía que pagar un poco más de transporte público -que tampoco es nada barato-, al final las cuentas me terminaron cerrando para bien. Además, el sistema de transporte en Londres es excelente y siempre estuve bien conectada, inclusive volviendo tarde por la noche.

Les dejo el link de la casa en la que yo me hospedé. Además, pueden seguir buceando por Airbnb que hay muchas más opciones. Si todavía no tienen una cuenta, pueden registrarse usando este enlace y Airbnb les regala 40 USD para su primera reserva.

5. Presupuesto para 3 semanas

Ahora sí, llego el momento del viaje en números. Porque si bien es verdad que no es un viaje barato, tampoco es algo prohibitivo y que no se pueda hacer con varios meses de esfuerzo y ahorro.

A la hora de armar el presupuesto, hay 5 patas básicas: (Para hablar todos en el mismo idioma, los precios están en libras esterlinas, moneda oficial del Reino Unido. Al momento de publicar este post, 1 libra equivale a 1.4 USD)

  • Viaje hasta Londres: Ítem muy variable, ya que no es lo mismo si estás leyendo este post desde España o Argentina. Como consejo, y más si están viajando desde Buenos Aires, la aerolínea low-cost Norwegian tiene vuelos directos y con muy buenos precios. Lo aclaro porque no aparece en algunos buscadores; por las dudas no dejen de chequear directamente en la página de ellos.
  • El curso en sí: Yo hice un curso de General English de 3 semanas, sólo por la mañana, y pagué 455 libras. Ese precio incluye la matrícula y el libro. Si están muy justos con el presupuesto, hay una forma de reducirlo en este punto y es tomar el curso por la tarde -en vez de la mañana, que es el turno más caro-. Acá pueden chequear todos los precios en Delfin English School.
  • El alojamiento: Yo lo reservé por Airbnb y pagué 20 libras por noche. Como les comentaba más arriba, ese precio es para un cuarto privado ubicado en la zona 5 de Londres.
  • La vida en Londres: Punto súper variable, pero que resulta caro aun bajo un presupuesto de superviviencia. Les dejo alguno precios random para que se hagan una idea. Transporte público: 35 a 60 libras por semana, dependiendo de la zona en la que te estés hospedando. Café para llevar: A partir de 2.50 libras. Comida de superviviencia: Y con esto estoy hablando de las bandejitas con comida ya preparada de los supermercados: A partir de 2.50 libras. Comer en algún mercado tipo Borough Market o el Camden: 6 a 10 libras. Comer en un restaurant: No es algo que haya frecuentado, pero calculen a partir de las 15 libras por persona, sin propina. Pinta de cerveza: Desde 5 libras, dependiendo del bar y del tipo de cerveza. ATM: La mayoría de los ATM no cobran comisión por extraer efectivo, no importa que sea una tarjeta de otro país. De todas maneras, prácticamente en cualquier lugar se puede pagar con débito/crédito.
  • Y a esto agreguenlé todo tipo de entradas a atractivos turísticos. Próximamente vamos a subir la guía Londres para principiantes, y ahí me voy a explayar más en este punto.
Una de las postales típicas de Londres: El Támesis y el London Eye.

 


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