5 motivos para ir a Kuala Lumpur en tu viaje por el Sudeste Asiático

Hay ciudades que las empezamos a conocer desde mucho tiempo antes de aterrizar en ellas. Inclusive nos podemos ir haciendo una idea de sus calles, su vida, sus olores, su clima, sus lugares; aunque jamás hayamos estado ahí. Ciudades a las que es inevitable llegar con una estructura armada en nuestra imaginación, y la misión del viaje es empezar a rellenar esos vacíos con realidad. Nos pasó, por ejemplo, en Nueva York y te lo contábamos acá.

Sin embargo, hay otras ciudades. Aquellas a las que uno llega con la mente en blanco, de las cuáles no sabe bien qué esperar. Y eso nos pasó con Kuala Lumpur. Antes de empezar a planificar el primer viaje por Asia, confesamos que ni siquiera hubiésemos podido responder cuál era la capital de Malasia y mucho menos ubicarla en un mapa. Así que, antes de pisar tierras malayas, nuestro conocimiento previo de Kuala Lumpur era casi nulo: Si, están las Torres Petronas (¿Las qué diseñó un argentino, no?) y habíamos leído un par de experiencias de viajeros, diciendo que era una de las ciudades menos excitantes del Sudeste Asiático. Pero encontramos un vuelo muy barato que hacía la ruta Kuala Lumpur – Osaka, y así fue como terminamos cambiando un poco el itinerario y pasando un par de días en la capital de Malasia.

We love KL!

Y una vez más, confirmamos que tan subjetivas pueden ser las opiniones acerca de tal o cual lugar. Porque a cada paso que dábamos en la ciudad, nos mirábamos sorprendidos y pensábamos ¡¿Realmente alguien pudo pensar qué esta es una de las ciudades menos vibrantes de Asia?! Kuala Lumpur fue la gran sorpresa de ese viaje: Llegamos sin esperar nada y nos terminamos llevando todo. Y quizás vos, que también estás soñando con tu viaje por esta parte del mundo, te planteaste si vale la pena dedicarle unos días a esta ciudad. Por eso surgió este post, para contarte los motivos que, para nosotros, hacen que valga la pena incluir a Kuala Lumpur en tu itinerario por el Sudeste Asiático.

1. La Comida

Uno de nuestros favoritos del mundo: Dumplings!

Pensamos en Malasia y automáticamente se nos hace agua la boca. Fue Kuala Lumpur la ciudad en la que surgió nuestra idea del “doble almuerzo” o la “doble cena”, para poder probar todo lo que queríamos! Nosotros veníamos de Tailandia y Camboya, donde habíamos empezado a empaparnos un poco de la comida asiática, y para los que somos fanáticos de todo lo que incluya fideos y arroz, esto se empezaba a convertir en la gloria. Y llegar a Kuala Lumpur fue como la graduación en gastronomía asiática. Kuala Lumpur es una de las ciudades más multiculturales que conocimos: Malayos, indios, chinos, occidentales; musulmanes, hindúes, católicos; todos conviviendo en partes iguales. Y eso hace que la oferta gastronómica sea impresionante, es una mezcla de culturas del mundo en distintos platos. El primer día terminamos casi de casualidad en un shopping de Bukit Bintang que tenía su piso más alto dedicado únicamente a comidas de todo el mundo: Había locales hindúes, chinos, japoneses, coreanos, malayos -por supuesto-, y mucho más. Y lo mejor de la cuestión, es que Malasia es un país muy barato… así que se puede comer como un rey por muy poco!

El Baozi, un clásico chino, es un bollo de pan cocido al vapor con diferentes rellenos, en este caso tenía cerdo agridulce. Hasta ahora nunca volvimos a probar uno como este.
¡Más delicias!

2. Las Torres Petronas

Pensar en Kuala Lumpur y en las Torres Petronas va casi de la mano. De hecho, son el símbolo por el cual la mayoría conocemos a la ciudad. Ellas y el arquitecto que las diseñó, el argentino César Pelli. Fueron los edificios más altos del mundo hasta 2003: Al día de esta publicación ocupan el lugar número 11, pero aún siguen siendo las torres gemelas más altas del mundo.

Las Torres Petronas

Subir a las Torres puede ser todo un desafío. Si no compraste las entradas con anticipación por internet (acá), hay que estar dispuesto a levantarse temprano para hacer la cola en las taquillas, porque las entradas vuelan! Y además, hay que desembolsar un buen número: 85 RM, que son algo así como 20 USD.

Debajo de las torres hay un mega centro comercial y el KLCC Park. Las vistas de las Petronas y la vida que se respira en este parque son increíbles y vale la pena vivir la experiencia tanto de día como de noche.

KLCC Park de día
Todas las noches se monta este espectáculo en el KLCC Park: Lake Symphony, un show de aguas danzantes, luces y música con las Torres Petronas coronando la escena, que tiene la capacidad de impresionar a cualquiera. Una ciudad que hace esto todos los días, sólo para deslumbrar sus visitantes y locales, definitivamente se ganó nuestro corazón.

3. Las Batu Caves

Si antes de viajar uno piensa en Kuala Lumpur y automáticamente se le vienen a la cabeza las Torres Petronas, les aseguramos que a la vuelta van a extrañar las Batu Caves cada vez que les nombren a Kuala Lumpur. Y van a recomendar una y otra vez a cualquiera que visite la ciudad que no deje de conocerlas. En las Cuevas de Batu se encuentra uno de los templos hindúes más populares fuera de la India. Y está emplazado dentro de una colina, subiendo casi 300 escalones… con 40 grados a la sombra y una humedad del 101%… ah, y con unos simpáticos monos que aparecen por doquier, dispuestos a robarte tu comida, cámara, celular, o cualquier cosa que tengas en la mano… Aún con todo eso, la experiencia resulta increíble.

Llegar a las Batu Caves desde el centro de Kuala Lumpur es muy fácil. Nosotros nos tomamos un tren en KL Sentral (KTM Komuter Train) en dirección a Batu Caves –estación terminal-. El ticket nos salió 2 RM por trayecto y tardamos media hora.

Las Batu Caves están dedicadas al dios Murugan, también conocido como Karttikeya por los hindúes. Su impresionante figura dorada nos da la bienvenida a las cuevas.
Para llegar a la cueva principal hay que subir exactamente 272 escalones tallados en la roca. Una vez arriba, encontramos distintos santuarios donde cientos de hindúes dejan sus ofrendas y rezan en total paz a pesar de la cantidad de gente.
Las aberturas en la parte más alta de la colina, permiten que la luz del Sol entre de una forma única e ilumine naturalmente la caverna.

La entrada a las Batu Caves es gratuita. Seguramente cuando estén subiendo van a ver a su izquierda que se pueden desviar para ingresar a otra parte del complejo: La Dark Cave. Acá ya nos empezamos a alejar del hinduismo, la religión y los dioses; para entrar en una actividad más aventurera. La Dark Cave es una de las cavernas principales de las Batu Caves, y como su nombre lo indica, muy oscura –de hecho para entrar hay que ponerse esos cascos con linterna en la cabeza- y hogar de estalactitas, estalagmitas, y una fauna muy particular.  Se ingresa con un guía y la entrada cuesta 35 RM. No hace falta reservar con anticipación.

Aunque nos daba un poco de miedo, estábamos convencidísimos de entrar. Faltaban todavía unos veinte minutos para la próxima entrada a la cueva, así que aprovechamos para ponernos a leer los carteles de alrededor. Y ahí lo vimos. Un cartel de advertencia… que si, claramente advertía cosas… que no te recomendaba entrar si le tenías mucho miedo a la oscuridad o a los lugares cerrados –no hay problema, podíamos lidiar con eso-, ni si tenías algún tipo de fobia a arañas o… serpientes. ¡¿Cómo que serpientes?! Nos acercamos a preguntarle a una de las chicas de la entrada, y nos dijo que efectivamente, entre la fauna de la cueva hay distintas especies de arañas y serpientes, que existían altas probabilidades de ver varias si teníamos suerte. Ahí nos tiramos para atrás, la imagen de estar en una cueva encerrada iluminando una falsa coral con mi linterna ya me estaba haciendo desmayar, así que le pedí perdón a Javi pero nunca conocimos el interior de la Dark Cave. Igual, si ustedes pueden lidiar con todas esas cosas, yo no dejaría de entrar porque muchos nos la recomendaron como una actividad imperdible.

4. La multiculturalidad de la ciudad

Si bien antes de llegar a Kuala Lumpur ya habíamos dado los primeros pasos asiáticos por Tailandia y Camboy,  el verdadero choque cultural lo vivimos al pisar Malasia por primera vez. Ya desde el minuto cero, cuando bajamos del avión, nos sorprendimos al ver que el 80% de las mujeres llevaban su cabeza cubierta por un hiyab… no sé que esperábamos en un país con mayoría musulmán, pero igualmente nos chocó. Y había una minoría aún más ortodoxa caminando por las calles con sus maridos, cubiertas totalmente por un velo negro que apenas permitía ver los ojos, el niqab.

Pero, si bien el Islam es la religión más practicada en Malasia; no es la única. Porque en Kuala Lumpur también encontramos hindúes, budistas, cristianos… y templos entremezclados en la ciudad para todos estas religiones. Mezquitas e iglesias conviviendo en perfecta armonía dentro de una ciudad. Mujeres totalmente cubiertas por velos negros al lado de otras de pollera y camisa recién salidas de sus oficinas… y las occidentales, transpirando cada centímetro de nuestro cuerpo, en short y musculosa.

Nada de besos en público en los trenes de Kuala Lumpur (Noten que lo llaman “comportamiento indecente”). Ah, y pegar chicles en los vagones tampoco.

Y a cada paso que dábamos en la ciudad, veíamos a nuestro alrededor caras de todos los lugares del mundo. Malayos, indios, japoneses, chinos, occidentales… Eh, chinos también? Dijimos chinos? Pero claro, toda gran ciudad que se precie tiene que tener su China Town. Y Kuala Lumpur tiene el más grande e increíble en el que hayamos estado jamás, sobre la calle Petaling St. Hay que ir y caminárselo de punta a punta…

Chinatown

5. Una vez que estás en el Sudeste, es muy fácil y barato llegar a Kuala Lumpur

Air Asia es la aerolínea low-cost por excelencia de Asia, y casualmente su sede central está en Malasia, siendo el Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur su aeropuerto principal. ¿Y que implica esto? Que si tomás un vuelo de Air Asia entre dos puntos cualesquiera, casi con seguridad vas a hacer escala en Kuala Lumpur. Y acá está la magia: Al momento de comprar tu vuelo podés hacer un stop-over en la capital malaya por el mismo precio… o incluso menos!

Foto: Skyscanner

Nosotros lo vivimos en primera persona y esta fue la razón por la que terminamos tres días en Kuala Lumpur: Comprar un vuelo Siem Reap – Osaka (haciendo escala en Kuala Lumpur) nos salía casi 50 USD más caro que comprar por separado los trayectos Siem Reap – KL y KL – Osaka. Así, compramos el segundo vuelo para tres días más tarde, disfrutamos Kuala Lumpur, y con la diferencia que nos ahorramos pagamos el alojamiento y algo de la vida allá! Nos gusta pensar que esos tres días en Kuala Lumpur nos salieron casi gratis gracias a este descubrimiento; y te lo compartimos para que vos también lo intentes y ganes unos días en una ciudad nueva… una ciudad que quizás no estaba incluida originalmente en tu itinerario, pero que es realmente increíble!


Info útil para planificar tus días en Kuala Lumpur

  • La moneda oficial de Malasia es el Ringgit Malayo. Sacamos apenas llegamos al Aeropuerto con nuestras tarjetas de débito de Argentina y no tuvimos problema. Son, sin dudas, los mejores billetes del mundo: El que tocó un Ringgit con sus manos sabe que es una sensación muy difícil de explicar… billetes suaves, chiquitos, como con una especie de plastificado… nos vas a entender apenas el cajero te los presente y seguro te vas a querer guardar uno de recuerdo. Conversión rápida: 4 RM = 1 USD. En rigor de verdad es un poquito menos, algo así como 90 centavos de dólar, pero te conviene redondearlo y así ir dividiendo todo por cuatro.
  • ¿Cómo llegar del Aeropuerto al centro de la ciudad? El Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur es uno de los más grandes del Sudeste Asiático. Dispone de 2 terminales separadas por varios kilómetros: KLIA 1 (donde arriban los vuelos internacionales tradicionales) y KLIA 2 (donde vas a llegar si volás con una aerolínea low-cost como Air Asia) Como ocurre en la mayoría de las ciudades, están separados del centro de la ciudad por cerca de 50 km. Para nosotros, la forma más rápida y práctica para llegar del Aeropuerto al centro de la ciudad es en tren. Existen dos trenes que conectan ambas terminales (es decir, KLIA 1 y 2) con KL Sentral: El KLIA Transit y el KLIA Ekspres. La única diferencia entre los dos es que el primero hace el trayecto en 30 minutos y el segundo tarda casi diez minutos más, ya que hace tres paradas intermedias. El precio de ambos es el mismo: 55 RM (12 USD). Si estás buscando una opción bastante más económica, pero no tan rápida, también hay varias empresas de buses que conectan KL Sentral con el Aeropuerto.
  • ¿Dónde hospedarse? ¡Nuestra recomendación! Kuala Lumpur es una ciudad muuuuy económica para alojarse. Si uno va con un presupuesto medio, seguramente va a poder disfrutar de hoteles alucinantes con infinity pools por los que en cualquier ciudad pagaría tres o cuatro veces más. Nosotros no nos hospedamos en un hotel de lujo ni cerca, pero estuvimos más que felices con nuestra elección, porque sin dudas fue uno de los mejores hostels en los que estuvimos! Elegimos el BackHome Kuala Lumpur. Primerísimo en TripAdvisor, es un hostel donde se respira un ambiente muy copado, con recepcionistas siempre dispuestos a darte una mano con todo, desayuno incluido, WiFi excelente y una ubicación inmejorable: Muy cerca de la Plaza Merdeka, desde acá llegábamos caminando hasta casi cualquier lugar de interés (como las Torres Petronas, Chinatown…) Nosotros pagamos por una habitación privada con baño compartido 16 USD la noche. No tenemos ni una sola queja y se lo recomendamos a todo el mundo que visite la ciudad!
  • Moverse gratis por Kuala Lumpur. Si, leíste bien… ¡G-R-A-T-I-S! Y no, no vamos a decir algo obvio como “caminando”. En Kuala Lumpur es posible moverse por el centro de la ciudad en buses modernos, con aire acondicionado y hasta con WiFi… y sin pagar nada. Se trata de “Go KL”, un servicio de buses creado por el gobierno para que lo usen los malayos al moverse por la ciudad y así descongestionar un poco el tráfico. La idea fue todo un éxito y hoy en día hay cuatro líneas que recorren el centro de Kuala Lumpur, permitiéndote llegar hasta los principales puntos de la ciudad. Y nos despedimos de este post dejándote el mapita con los recorridos y horarios. Así que ya sabés, no dejes de darle una chance a Kuala Lumpur: Si vas a Singapur estás a un paso, y si estás por comprar un vuelo por AirAsia empezá a jugar como nosotros para intentar pasar unos días gratis en la ciudad… ¡No te vas a arrepentir! ¡Nos vemos en el próximo post!

Seguí leyendo por acá...

Dejá tu comentario